La Abadía de Northanger - 1987

Na86

Crítica

"Todas las películas son hijas de sus épocas". Bajo esta frase se podría resguardar esta versión del clásico de Jane Austen 'La Abadía de Northanger'. Así, esta película trabaja dentro de la estética romántico - gótica de los años 80. Olvidando que la novela en sí es una sátira sobre la educación de las mujeres de su tiempo, el director y la guionista prefieren hacer uso de fantasías con velas, cortinas movidas por el viento y doncellas mayestáticas que se dejan llevar por las circunstancias y villanos lujuriosos.

Catherine en una de sus fantasías

De este modo , las fantasías de Catherine Morland, se transforman en una transposición de los vídeos musicales de los 80 como 'Self Control' de Laura Branigan o 'Wuthering Heights' de Kate Bush, pero sin el galán atractivo. A esto se añade un montaje y dirección de escenas en las que no se sabe que es realidad o ficción (como la escena del niño de color acompañando a Cathy), que junto con la extraña música que puebla toda la película, en la que se oyen desde coros góticos propios del grupo Within Temptation, al New Age o los sintetizadores, hacen que la banda sonora de Ilona Sekacz sea tan horrible como sorprendente.

El heroe

En línea a lo anterior, la dirección juega constantemente, de forma que nunca se sabe, ni siquiera si la propia historia, es real o ficción y los cortes añadidos del guión, la convierten en una mala película de época. Hay ejemplos del mismo año, adaptaciones de Barbara Cartland como 'Riesgo a Corazones', que tienen una dirección, vestuario y elenco mucho mejores que esta 'Abadía' teniendo una base novelística mucho peor.

La señora Allen y Catherine

El ambiente del film, pese a estar rodado en Bath, no permite apreciar a la ciudad y la superficialidad se muestra a través de una exageración en el vestuario que parece impropia, y hace que los personajes parezcan moverse dentro de un carnaval. Además, se vuelve a caer en el tópico de convertir Northanger Abbey en un lugar tétrico y truculento, nada más alejado de la realidad.

De paseo en barca

Mientras el resto de secundarios hacen unas interpretaciones ajustadas a lo que se les ha dado en el malísimo guión, que incluso inventa lascivos o amorales personajes como la Marquesa, los protagonistas están totalmente mal escogidos. Katherine Schlesinger muestra una bobalicona Cathy, sin brillo, sin expresividad, salvo para entornar los ojos a Henry, abriéndo siempre la boca, dando una sensación erótica incluso ridícula. Por su parte, Peter Firth como Henry carece del encanto y atractivo propio del personaje, y probablemente ni siquiera fuera culpa de Firth, sólo del guión, de nuevo.

Tomando los baños

La química existente entre la pareja es completamente nula. Mientras ella parece tonta, él la calla con argumentos a los que nadie se atrevería a responder, de manera, que Catherine es completamente sumisa. Además, la dirección no ayuda a mostrar el romance, salvo en una escena inventada junto a un pájaro, sin mucho sentido, en la que el espectador se pregunta si Catherine es tan boba como para no haber hecho caso al General Tilney, que está bien intepretado por Robert Hardy, y haberse puesto a hacer turismo por la casa.

El padre de Tilney

La edad de los actores resulta demasiada para caracterizar a los protagonistas. Así, la complicidad entre Isabella y Cathy queda un poco extraña, ya que las actrices son mucho mayores que los personajes originales y se pierde el sentido. Del resto de actuaciones, ya lo hemos dicho antes, ante un guión tan malo, no hay forma de poder salvar mucho.

Para finalizar, es curioso lo poco que transmite esta adaptación respecto de la novela original.

De baile

Al final, no sabemos para nada si Catherine ha evolucionado ya que al segundo de haberse dado cuenta de los errores, parece dispuesta a cometer nuevos y lo que es peor, al ser tan frío el romance entre ella y Henry, y éste dominarla verbalmente, nada se puede asegurar de la felicidad conyugal futura, y más en una escena final ridícula, que en vez de erradicar la imágen fantasiosa de Catherine, parece realzarla. Por tanto, no es una versión con la que perder el tiempo, salvo que se quiera saber cómo conseguir lo contrario al efecto deseado en una adaptación o ver si es humanamente posible combinar sintentizadores electrónicos mientras chicas pasean vestidas para Regencia carnavalesca.

La escena del pájaro

Historia

Este film nació como una respuesta del canal BBC a los films producidos por el un rival suyo, Channel 4, que acababa de producir la película de James Ivory 'Una Habitación con Vistas' (A Room with a View). Esta joya inglesa había puesto de moda los films de época, además de gozar de un gran éxito crítico. El resultado no fue para nada como con el film de Ivory.

Jugando

La dirección fue a parar a manos de Giles Forster, un habitual de la televisión inglesa, con la guionista, Maggie Waddey, que volvería a adaptar a Jane Austen en 2007, con Mansfield Park. Mientras que la protagonista era prácticamente una 'recien' llegada, su partenaire, Peter Firth (Spooks), era un aclamado actor de teatro y cine con participación en obras como Amadeus o Equus, films como Joseph Andrews, Tess, la versión fílimica de Equus o la sobrenatural Fuerza Vital (Life Force).

Enlaces

Créditos

Director: Giles Foster.

Guión: Maggie Wadey.

Intérpretes: Katharine Schlesinger (Catherine Morland), Peter Firth (Henry Tilney), Robert Hardy (General Tilney), Googie Withers (Mrs. Allen), Geoffrey Chater (Mr. Allen), Cassie Stuart (Isabella Thorpe), Jonathan Coy (John Thorpe), Ingrid Lacey (Eleanor Tilney), Greg Hicks (Frederick Tilney), Philip Bird (James Morland), Elvi Hale (Mrs. Thorpe), Helen Fraser (Mrs. Morland), David Rolfe (Mr. Morland), Elaine Ives-Cameron (Marchioness), Angela Curran (Alice).

Fecha de estreno: febrero de 1987, Reino Unido.

Distribuidora en España: División Video Digital. DVD zona 2 disponible.