Concurso: La muerte llega a Pemberley - Junio 2012

    1. sitio

      Estimados amigos,
      Con la aparición en las librerias españolas de La Muerte Llega a Pemberley, de P.D. James, en Mayo de 2012, la editorial Ediciones B, quiso compartir con los austenitas en castellano, esta secuela de crímenes, donde el pobre Wickham, sufre un 'delicado' accidente. Para poder acceder a este sorteo, sólo teníais que hacer dos cosas:

      1. Seguir a Ediciones B en Twitter o Facebook.
      2. Mandar un mail (sitiojane@gmail.com) o tweet (a @SalonJaneAusten con hashtag #austencrimen) diciendo a quién matarías del Universo Austen y cómo sería ese crimen perfecto (tan breve e ingeniosamente como podáis) :)

      Agradecemos a Ediciones B su interés por nuestra página y el foro. Así que ¡muchas gracias! Ya sabeis estamos interesadas a cualquier tipo de iniciativa que sirva para aumentar la austenitis, así que ya sabéis ¡tenédnos en cuenta!. Sólo esperamos que los ganadores disfruten del homenaje de James a una de sus novelas favoritas :)

      Nuestra review del libro, aquí....y a continuación las maravillosas e imaginativas propuestas criminales de los Austenitas en 2012

      Las propuestas criminales

    Adriana M.

    Oh, no ! no sería capaz a nadie ! creo que todos los personajes tienen una razón de ser en las novelas de Jane, pero tal vez le diagnosticaría una laringitis permanente a la madre de las 5 hermanas de Orgullo y prejuicio.... porque a veces realmente da ganas de matarla !!!!! jaaaa!.

    VictoriaAusten

    Habría asesinado a la Sra. Bennet, de Orgullo y Prejuicio, que tanto descrédito daba a la familia. El crimen perfecto sería algo parecido aExtraños en un tren… El Sr. Bennet viajaría en tren con la ayuda de una traductora avanzada de época J y conocería allí al Sr. Hale, padre de Margareth. Ambos, sin posibilidad de que nadie los relacione, y solo utilizando su mucha inteligencia, idearían el asesinato de sus esposas. El método sería un sutil veneno: el Sr. Bennet invitaría a la Sra. Hale a reposar en Longbourne mientras su esposo y su hija descansaban en su casa en Milton. El Sr. Bennet se encerraría en su biblioteca dejando solas a las dos mujeres. La lengua viperina de la Sra. Bennet bastaría para agotar a la enfermiza Sra. Hale que caería muerta por la impresión, y después, la Sra. Bennet, mordiéndose la lengua por no poder seguir hablando, se envenenaría a sí misma.

    Por supuesto que el crimen debería suceder después del desarrollo de la novela de Jane Austen y hacia la mitad de la novela Norte y Sur de Elizabeth Gaskell porque no cambiaría ni una coma de la trama de las dos obras.

    Maichi (foroRArmitage)

    Mataría a Fanny Dashwood. Le daría con la sopera de la vajilla de la Sra. Dashwood en toda la cocorota mientras duerme, y se la dejaría puesta de sombrero.

    MrsGardiner

    Pues se me ha ocurrido cargarme a Sir Walter Elliot, por vanidoso y por tener en tan poca consideración a sus dos hijas menores. Así su sobrino heredará el titulo y habrá para una secuela de Persuasión jaja

    Mi plan es el siguiente: hacerle llegar por correo el espejo de la bruja de Blancanieves, dado su carácter vanidoso lo primero que hará será mirarse en él, el espíritu del espejo saldrá y le dirá la pura realidad "Sir Walter...deja de mirarte, estás arrugado como una pasa, ya no eres el más bello del reino" así, de la impresión le da un subidón a la tensión y se queda en el sitio, inerte...y su rostro de espanto reflejado en el espejo

    Noelia P.

    Todas aquellas mujeres a las que había hecho sufrir en vida, se reían ahora –aunque sin evidenciar su expresión - sobre su –ciertamente- atractivo cadáver.

    A todas ellas, había logrado hacerlas infelices de alguna manera.

    Unas tenían esa prueba presente en carne y hueso –y con sus mismos y apasionados ojos- todos los días delante de ella, agarrándose a sus faldas.

    En otras, aunque la herida había cicatrizado en los brazos de la felicidad conyugal, a ratos, escocía un poquito, como un aguijón sin haber sido arrancado de la piel enrojecida.

    Y otra, vivió sus cotidianos días, en la amargura de sus continuos reproches, en una infelicidad marital que abrasaba.

    Y otras, las que nunca fueron mencionadas, se acercaron a velar su cuerpo con un sonrisa irónica colgando en la comisura de sus labios.

    Willoughby, con su carácter inconstante y ciertamente arrogante, yacía en la mejor caja que su –desconsolada?- esposa –la antes señorita Grey- pudo comprar.

    Combe Magna nunca lució tan llena de voces y palabras.

    El silencio se había instalado hace ya demasiado tiempo y la constante negativa del difunto a engendrar hijos, fu minando la salud –y el espíritu- de su mujer.

    Aquella fatídica noche del asesinato –para que negarlo…no erra muy querido que digamos- todas ellas -las amantes, la esposa, los amores perdidos- se encontraron en aquel baile al que ninguna pudo negarse a acudir por diferentes circunstancias que no procede detallar.

    Todas se reconocieron.

    Todas olfatearon al causante de su dolor, pasado o presente.

    Rodeado de sus conquistas se sintió el hombre más orgulloso de la reunión, aunque a él, le “vistieran” con miradas de desaprobación y oprobio.

    Aquel láudano que dormía entre el pecho de su mujer en las largas noches pasadas en vela, tenía por fin, un gran propósito.

    Vertido en varias copas.

    Entregadas en manos femeninas, él no pudo negarse a beber tomándolo como una señal de la paz que tanto ansiaba, pues su mente, pronto se enredó en pensamientos llenos de  crueles remordimientos que irá incapaz de alejar y amenazaban con devorarle.

    Reconoció a Eliza y las noches de amor que ella le entregó.

    A Marianne y como puso en sus manos, un amor que no supo –ni quiso por razones egoístas- corresponder.

    Pronto sintió sus piernas temblar y al salir al jardín, contempló una luna llena, redonda, que vio aún más claramente cuando sus piernas se doblaron y su cuerpo quedó extendido sobre la húmeda hierba.

    Nadie le echó de menos.

    Y su corazón dejó de latir.

    Lágrimas de fingimiento fueron vertidas por la viuda.

    Por fin, podría liberarse…


    Dulcyangel

    Mi víctima del crimen es el Sr. Robert Ferrars.  Este distinguido caballero saldrá de cacería en los parques de Norland donde desafortunadamente un tiro de escopeta acertará su corazón, nadie sabe de donde procede pues hay una gran variedad de amigos de caza en ese funesto día, su hermano oficiará los servicios funerales. Al no tener hijos Norland será heredada por su hermano Edward y su viuda quedará a cuidado de su querida suegra.

    AromaLunar

    #austencrimen mataria a la tia d darcy x amargada. la daria algo de comer a lo q fuera letalmte alergica

    AquitaniaLeonor

    #austencrime Mataría a Mrs Norris diciéndole q se tiene q hacer cargo d 10 hijos del marido con otra mujer, ésta muerta.

    ‏Anacronicos
    Nosotros mataríamos a la Sra. Bennet haciéndola actuar en la peli d "Mujeres al borde de 1 ataque de nervios" #austencrimen

    montsev

    A Lady Catherine de Bourgh. Siempre le he tenido ganas. Con mis propias manos :-) #AustenCrimen

    cargadadelibros

    Pues yo mataría a Jane Fairfax. Tan ñoña y perfecta xDD #AustenCrimen Pues mataba a Jane Fairfax colocando veneno en las fresas que ha recogido la señora Elton xD

    rainbow_kawaii

    yo mataría a lizzy a manos del sr. bingley... que dramon!!
    Actualizado: actuó por celos...con una daga directa al corazón...

    CassieLerman

    #AustenCrimen A Lady Catherine, la asesinó Mr.Collins por haberle ocultado que era hijo de ella pero nunca lo quiso.

    Actualizado

    MikelPosh

    @ediciones_b envenenaría al Sr. Collins en una de las cenas de Lady Catherine. #austencrimen #nolosoporto

    MagratAjostiern

     #austencrimen Le provocaría un ataque al corazón a Jane Fairfax..... al estrangular frente a ella a su amado

    I800

    Me pregunto si Charlotte no conocía ya la verdadera filiación de Collins cuando decidió casarse con él, y si no será la verdadera instigadora del crimen, al estilo de lady Macbeth (ante la pregunta de DancewithEllie sobre el crimen propuesto por @cassieLerman)

    Nadia
    La Sra. Bennet había esperado recuperarse de una especie de resfriado una vez que el muchacho se viese enamorado de la 'dulce y atenta enfermera Mary', pero las visitas del joven doctor que era el reemplazo del viejo doctor de Meryton no dieron resultado hasta después de dos meses, en los que practicamente la convaleciente le hablaba todo los días de la bondad de su instruída hija.

    La muerte llegó a la finca Bennet a pesar de los cuidados del doctor y de la preocupada Mary y es que al parecer a la sirvienta se la pasó la mano con el brebaje que consiguió de manos de un gitano. La misma Sra. Bennet había ordenado conseguir el elixir lo que nunca sospechó es que el líquido unido a los remedios curativos serían una bomba de tiempo. Al final y a pesar de su muerte la madre cumplió su cometido en la vida que todas sus hijas estuviesen casadas. El doctor conmovido por el sufrimiento de Mary terminó pidiendo su mano y luego de guardar el luto correspondiente la menos agraciada de los Bennet se casó. 

    Lo que si se puede destacar es que el doctor era muy competente y muy estimado por todos, por su parte a los 25 años Mary había ganado mucho con el desenvolvimiento social, lecturas más frescas y la buena posición de sus hermanas mayores que le habían permitido conocer más la sociedad.

    Nadie nunca llegó a saber de la verdadera causa de la muerte de la Sra. Bennet y aunque su esposo e hijas sufrieron mucho por su deceso, el tiempo y el buen porvenir de casi todos-en esta parte exceptuamos a Lydia y Wickam- alegró el futuro. Para quienes se lo pregunten Kitty había contraído matrimonio un par de años antes que Mary con un muy buen vecino del Sr. y la Sra. Bingley que además de tener muy buena posición social era joven y simpático.

    I800

    El crimen: Fanny Price hace que Rushworth muera en vez de Tom, en el accidente premeditado que Mary Crawford y su cómplice Yates le preparan a Tom Bertram, en un ensayo avanzado de Promesas de Enamorados. Es una versión alternativa de Mansfield Park donde sir Thomas llega de Antigua con unos días de retraso.

    La explicación: Sir Thomas Bertram llega de Antigua, con unos días de retraso respecto del libro. Un ensayo de  Promesas de Enamorados se está llevando a cabo. En el acto III Frederick (Mr Crawford) debe herir en la ficción al Conde Cassel (Mr Rushworth) con un arma de fuego, una pistola de duelo de Mr Crawford trucada por Mr Yates, el único del grupo con habilidad y experiencia en trucos teatrales. Ante el horror de todos, Mr Rushworth cae muerto abatido por el disparo. Al comprobarse que la pistola está trucada chapuceramente, Yates (sin dinero, ni familiares o amigos influyentes) es acusado de homicidio por impericia en el truco del arma y se lo procesa. Contra los deseos
    de la familia, Tom Bertram trata de prestar asistencia a su amigo, aunque con poco resultado. Abandona su hogar en malos términos. En Mansfield, María Bertram encuentra una segunda pistola, la compañera del par de armas de duelo que Crawford cedió para la obra.
    Efectivamente, es la que fue correctamente trucada por Yates y que, al dispararla María, produce sólo un ruido inofensivo, que es escuchado por Tía Norris. Con infatuación, Maria supone que en realidad Henry trucó chapuceramente la segunda arma, asesinó con ella a Rushworth por celos e intercambió las pistolas para culpar a Yates. Calla su descubrimiento y chantajea a Crawford, quien ahora se siente atraído por Fanny, para que transfiera sus atenciones hacia ella. Maria, quien guarda espléndido luto por su prometido, es invitada por Mrs Rushworth
    a Bath y después a Londres, cuando empiece la temporada. Julia va con ella y Crawford es obligado a ir también, aunque aparentemente por su lado con la excusa de ocuparse de sus negocios. Fanny está muy alterada por el hecho de sangre. Todos recuerdan que Rushworth recurría constantemente a Fanny. En atención a su salud, Fanny es
    enviada a Portsmouth para reponerse de la impresión, lejos de la escena del crimen. Recibe la visita de Mr Crawford, quien le informa del chantaje de Maria y de sus dos pistolas trucadas e intercambiadas. Crawford jura inocencia. Fanny recibe más información por cartas de Mary, de Edmund, de Lady Bertram y por los periódicos sensacionalistas
    que siguen el caso, leídos por el capitán Price. Se suscribe a una biblioteca, lee la versión original de Promesas de Enamorados y hace un descubrimiento: no hay disparo en la versión original. Edmund y Mary Crawford quedan en Mansfield, por un lado su relación avanza lenta pero firmemente. Por el otro, ahora que Maria no está en Mansfield Tía Norris no puede sujetar la lengua, su incesante parloteo acerca del disparo que escuchó y los otros cabos sueltos de la investigación llevan a Edmund a pensar que se trató de un accidente premeditado por un asesino muy  inteligente. Sus sospechas recaen sobre Mary, pero no encuentra motivo para que ella quisiera muerto a Rushworth. Edmund se ordena y Mary va a Londres sin que haya propuesta de casamiento. Edmund finalmente va a Londres, se entrevista con Mary y le expone su caso. Ella se defiende hábilmente. Mientras Edmund sigue sin decidirse, Yates se suicida en prisión. Tom Bertran, sintiéndose responsable por no haber auxiliado efectivamente a su amigo, se  entrega a los excesos hasta caer gravemente enfermo. Lo llevan a Mansfield, en su delirio en presencia de Edmund se culpa a sí mismo por la muerte de Yates y a Fanny por la de Rushworth. Mary escribe a Fanny preguntado por la salud de Tom. Edmund va a Portsmouth a buscar a Fanny. En Mansfield, pese los cuidados de su familia, Tom
    no muestra mejoría. Edmund le hace a Fanny un relato de los sucesos, sus sospechas y su entrevista con Mary, y le pregunta si las palabras de Tom en su delirio tienen algún significado. Fanny le comenta acerca de la segunda pistola trucada encontrada por Maria, lo que explica el disparo oído por Tía Norris. Y la versión original de Promesas de
    Enamorados, que no incluye un disparo. Y que, por instigación de Mary Crawford, en ese ensayo particular en que Rushworth es asesinado, Tom tomaría el papel del Conde Cassel para indicarle la forma correcta de caer herido, pero que Rushworth al recurrir a Fanny tomó suficiente autoconfianza  para insistir en hacerlo él mismo. Si todo hubiera salido según el plan de Mary, Tom hubiera recibido el disparo, haciendo a Edmund el heredero de Mansfield Park y un candidato ideal para Mary Crawford. Aparecería la segunda pistola de Henry Crawford, correctamente trucada por Yates e intercambiada por la otra, llevada oculta por Mary en la canasta de su personaje, Amelia. El motivo de Mary entonces sería el amor, el dinero y por esto también sería sacrificado su hermano, quien cargaría con la culpa del crimen. Para desgracia de Yates, Maria encontró la prueba plantada convenientemente para que su hallazgo incriminara a H Crawford y la usó para sus propios fines. Fanny explica que no podía expresarle sus sospechas contra Mary en tanto Edmund estuviera enamorado de ella. En cuanto a Yates, Fanny no dejó que se lo culpara injustamente. Yates fue cómplice por el dinero de Mary y por odio a Tom Bertam, de quien se tenía que fingir amigo para tener acceso a su círculo social, pero que en realidad odiaba por sus caprichos de niño rico y desaires ofensivos que se veía obligado a tolerar. Fanny en Portsmouth había descubierto que no hay disparo en la obra original, se trata de una adaptación de Yates para dar oportunidad al crimen. Yates guardó silencio porque acusar a Mary agravaría su situación de homicidio por impericia a homicidio premeditado. Después, al ver que la actitud de Tom era la de un verdadero amigo, se arrepintió de sus malas acciones y se ahorcó por remordimiento. Edmund conferencia con Sir Thomas, deciden ocultar la verdad sobre Yates para no perjudicar la recuperación de Tom, y
    dejar a la justicia divina el castigo de Mary Crawford. Pero Maria es llamada de Londres y, con la excusa de guardar luto riguroso, castigada a vivir apartada de la sociedad por el chantaje a Crawford.
    Tía Norris va a vivir con ella. Henry, aunque se ve obligado a dejar a Fanny, se ve libre del chantaje.  Para alivio de Fanny,  ya no regresa a Mansfield. Cuando todo parece aclarado, una observación de Fanny acerca de la memoria, hace recordar a Edmund la ocasión en que Fanny le dijo a Mary: “estuve callada, pero no ciega”. Comprende que Fanny sorprendió a Mary/Amelia intercambiando las pistolas e intuyó el plan contra Tom. Sabe que nadie, y menos él, enamorado de Mary, creerían en Fanny si la acusa. Entonces mientras Fanny cavila acerca de cómo
    salvar a Tom, aparece Rushworth, contrariado por la forma en que Tom y Mary se refieren a su actuación. Teme hacer mala figura delante de Maria. Sabiendo que lo envía a la muerte, pero sin opción, Fanny le infunde suficiente autoconfianza para que Rushworth insista en hacer su papel él mismo. Los criminales no pueden detener el plan y Crawford mata a Rushworth, en el instante que sir Thomas regresa de Antigua.
    Edmund empieza a ver a Fanny como algo más que una amiga, a partir de descubrir lo que Fanny fue capaz de hacer por amor a la familia y a Mansfield Park.

    Peach

    Yo mataría a William Collins, el primo de las señoritas Bennet en Orgullo y Prejuicio.
    El ejecutor del asesinato sería Wickham, quien al verse apretado de dinero empieza a ver por su futuro y descubre que si muere Collins, su propiedad pasaría al señor Bennet y luego de su muerte, a sus hijas, incluyendo a su joven esposa.
    Collins sería asesinado en su parroquia, una noche en que ya nadie estuviera por ahí. Se acercaría y después de haber logrado ser invitado por su concuñado, le clavaría un cuchillo. Se llevaría cualquier cosa de valor de la parroquia para simular un robo. Después dejaría las cosas robadas junto con el cuchillo cerca de vagabundos borrachos, quienes al despertar encontrarían las cosas y obviamente las venderían. Cuando las investigaciones llevaran a los vagabundos, éstos asegurarían haberlas encontrado, testimonios poco creíbles por ser pordioseros sin nada que perder  y por la posibilidad de no recordar el crimen por el alcohol.
    antonia_romera

    A Caroline Bingley. Me pone de los nervios. ¡Qué tia más mala! #austencrimen Abofeteándola hasta la muerte. Eso sí, con clase. Siempre con clase. X-)

    Patricia A
    A mi me gustaría convertirme en una especie de femme fatale y asesinar a todos los personajes mujeriegos de Jane Austen. El primero de mi lista Frederick Tilney porque no puedo entender como puede ser un personaje tan egoista y antipatico teniendo la dulzura de hermano que tiene. Luego seguiría con Henry Crawford, despues William Elliot, y por ultimo Willoughby. Y en cuanto a la forma en que cometería el crimen, bueno, supongo que los envenenaría para poder ver como sufren! Soy muy despiadada!!!

     

    1. Y aquí están los ganadores:
    2. #AustenCrimen Ganadora 5: @antonia_romera asesina a Caroline Bingley a tortas...

      #AustenCrimen Ganadora 4: @MagratAjostiernos estrangulamiento de F.Churchill y muerte adicional de Jane Fairfax.

      #AustenCrimen Ganadora 3: @aromalunar otra a Lady Catherine mediante comida a la que fuera alérgica.

      #AustenCrimen Ganadora 2: @foroRarmitage que mató a Fanny Dashwood de un soperazo, tanto quería esa vajilla...

      #AustenCrimen Ganadora 1: @montsev que mató a Lady Catherine con sus manos porque le tenía ganas